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29 de enero - Diego Rivera/Año Nuevo chino
El viernes decidí regresar al modo turista. Fui al Museo de Arte Moderno a ver la exposición de Diego Rivera, que inauguraron hace un par de meses.
La exposición es pequeña, dos salas. Tiene los cinco murales que pintó Rivera durante su estancia en Nueva York. Son “portátiles”, y desde hace mucho tiempo no estaban juntos. El más famoso es el Zapata. También había un guerrero prehispánico matando a un español. Y dos industriales: uno que muestra los rascacielos en Nueva York y otro que se enfoca en la electricidad. En ambos no son visibles las caras de los personajes. Supongo que Rivera quería mostrar lo impersonal que es el desarrollo tecnológico.
De ahí recorrí el museo, cosa que no hacía desde 2009, cuando vine con mi papá. Vi los cuadros que más me gustan: Christina’s World de Andrew Wyeth, la noche estrellada de Van Gogh, la pintura desparramada de Pollock y el mural de guerra de Orozco. Por un momento regresé a ser turista. Me perdí entre los mexicanos, alemanes, japoneses y demás.
De regreso tomé la ruta escénica: crucé todo Central Park. El día no era el más bonito, pero ya no llovía. Pasé por el Dakota. Me senté a ver el lago. Y llegué a casa.
Es curioso, pero el Nueva York donde yo vivo es otro. Vivo confinado a la zona de la universidad, el Upper West Side/Morningside Heights. Paso tanto tiempo aquí que se me olvida todo el mundo que hay debajo de la 110. Supongo que estoy viendo Nueva York de otra forma. Pero a veces es bueno tomar una pausa y verlo con los ojos de antes, cuando venía y sólo pensaba en vivir aquí un día. I take it for granted, como dicen los gringos.
Hoy, por cierto, se celebra el Año Nuevo lunar. Los chinos desfilan por Mott Street. Sacan los dragones y celebran. Mis amigos y yo, que tenemos vida de estudiantes, aprovechamos que el desfile era gratis. Todos tomamos nuestras cámaras y fuimos a ver el desfile. Sobra decirlo, pero estaba atascado. Nos aplastamos contra las rejas metálicas (nada grave, típicos empujones de congregación masiva). Pero estuvo divertido. Pude ver los dragones que de chiquito veía en el periódico y en la tele. Como cuando fui al desfile de Thanksgiving. Me divertí.
Por cierto: muchos gringos con niños chinos adoptados en el desfile. Muy interesante. Los llevan a que conozcan sus orígenes, supongo.
En fin, me voy. Estoy lavando ropa.
Posted on January 29, 2012 with 1 note ()
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