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6 de enero - The Girl With the Dragon Tattoo
Antier terminó mi vacación mexicana. Me regresé en un vuelo raro, el de las 2 de la mañana. Había unas señoras que traían Rosca de Reyes como equipaje de mano. Otros traían cajas de huevos Bachoco.
El avión venía lleno de paisanos que regresaban a Estados Unidos. Varios de ellos, cuando pasó la sobrecargo con las formas, dijeron ser gringos. Naturalizados e hijos de migrantes que ya van a México en avión -incluso en Business Class- a visitar a la familia.
En Nueva York no cambiaron mucho las cosas. Pero subieron los costos. El New York Times aumentó su precio por primera vez en cuatro años. Y de forma brutal: pasó de $2 a $2.50. El café también es más caro. Igual el cine (¡13 dólares!). Cosas que uno nota cuando vive bajo presupuesto fijo.
Volví a ver a algunos de mis amigos. Durante el día me readapté a mi vida. Sentí como si me hubiera ido siglos. Así como en México regresé al pasado, aquí fue como si la ciudad se hubiera olvidado de mí.
Fui a ver la versión gringa de The Girl With the Dragon Tattoo. Para el que lee este blog y no está enterado: TGTDT es el primer libro de la trilogía de Stieg Larsson, un periodista sueco que murió en 2004. Sus novelas son sobre un periodista -versión romántica de Larsson- que, junto con una hacker casi autista llamada Lisbeth Salander, resuelven misterios.
Las novelas han sido de las más vendidas a nivel mundial. Yo leí las tres hace un par de años. Me entretuvieron bastante.
En Suecia las adaptaron al cine. También vi las tres. Me parecieron bien, nada del otro mundo. La actriz que interpretó a Salander, Noomi Rapace, se me hizo muy buena. Lo mejor de las películas.
Naturalmente, en Estados Unidos no se podían quedar atrás. Compraron los derechos e hicieron su versión. La dirigió David Fincher (Fight Club, The Social Network). Contrataron a Daniel Craig (James Bond) para el papel de Mikael Blomkvist. Para Salander eligieron a Rooney Mara, una actriz casi desconocida, cuyo gran papel había sido el de la novia de Mark Zuckerberg en los primeros cinco minutos de The Social Network.
La película estadounidense también está bien. Debo decir que esperaba más, pues FIncher se me hace un gran director. Como dicen varios amigos, también porque las novelas de Larsson están hechas con una pantalla en mente.
Pero también, como respondí yo en su momento, me parece que la forma en que Larsson plantea la historia en los libros afecta la versión de cine. Al ser una novela bastante larga (casi 700 páginas en edición de bolsillo), la película también lo debe ser. Sobre todo porque cortar detalles en un libro de detectives afecta la trama -no como en Harry Potter, en la que los detalles que borran no alteran el final. El resultado es una cinta de 2:40 que se siente pesada en varios tramos.
En general me agradó cómo la planteó Fincher. Se clavó bastante en la estética sueca/gris del libro. Los paisajes son impresionantes. La soledad nórdica es palpable. La edición también me parece efectiva: cortes rápidos, cambios bruscos. Le da velocidad a una cinta que la necesita.
Pero tampoco me pareció algo fuera de este mundo. De hecho, me quedé con la impresión de que TGWTDT está hecha a modo de unir los puntos: A te lleva a B que te lleva a C y así sucesivamente. Por querer ser fiel a la historia, la representación fue lineal. Me recuerda un poco a Lord of the Rings: “Vamos a esa montaña. Subámosla. Miren, el valle… Hay que cruzarlo”. Y así hasta llegar al mentado Mordor.
A pesar de esto, Fincher igual encontró tiempo para cambiar varias cosas del libro. Algunas no se notan porque las dicen de pasada, pero el final, por ejemplo, sí diverge de la novela. La conclusión es la misma, pero uno salta con el cambio.
Sobre Salander: al ser el personaje más importante de la serie (a pesar de que es la historia de Blomkvist, Salander es la verdadera protagonista), todo mundo -desde que empezaron a circular los rumores sobre quién la interpretaría- estuvo atento. Me parece bien que eligieran a una desconocida. Le hubiera restado puntos a Fincher si Scarlett Johansson fuese Salander.
Mara no está mal, pero tampoco se me hizo la gran cosa. La estética del personaje es lo que uno se lleva -le perforan la cara, está toda tatuada y trae un mohicano azabache. Su interpretación, en cambio, es bastante ordinaria. No está hecha para generar empatía, lo sé, pero tampoco me quedé con la sensación de que me debiera importar su historia. Me pareció mecánica.
En fin, ya me dirán ustedes que piensen cuando la vean. Según sé, Dragon Tattoo abre en el DF en dos semanas.
Mientras tanto, yo regreso a trabajar.
It’s good to be back.
Posted on January 6, 2012 with 2 notes ()
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casagato posted this
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