25 de septiembre
Puede que haya encontrado la mejor hamburguesa de la ciudad. Al menos de las que he probado hasta ahora, la del Spotted Pig el día de ayer es de lejos la mejor.
The Spotted Pig -supongo que se puede traducir como “El Puerco Manchado”- es un bar el el Village, un barrio al sur de Manhattan. Bastante pequeño, pero de menú grande. No obstante, todos piden lo mismo: la hamburguesa. Buena señal de inicio.
Tal vez haya sido la hora -era cerca de la una de la mañana- pero supo a gloria. Como decía Chano, es una apuesta peligrosa hacer una hamburguesa con Roquefort encima. Pero lo lograron.
Por otra parte, el Village es mi zona favorita de Nueva York. No se parece al resto de la ciudad. Tiene una sensación de pueblo urbano que me encanta.
El viernes fui con mi amigo Pancho al Mercury Lounge. También al sur -todo está al sur, lo que me complica un poco el regreso a deshoras: el trayecto de metro se triplica después de medianoche- el Mercury Lounge es un bar/salón de conciertos. El viernes tocaron dos grupos que en mi vida había escuchado: Five O’Clock Heroes y Babydayliner. Fueron lo de menos. Lo interesante fue la experiencia de ir a un lugar local de conciertos.
Me explico: los grupos que he visto hasta ahora se han presentado en parques o salas más grandes. En el Mercury Lounge caben a lo sumo 200 personas. Físicamente podría decir que es un hoyo. Pero no importa. Es el lugar que me imaginaba cuando pensaba en NY.
En el metro de regreso había dos compatriotas de segunda generación. Al principio creí que les entendía lo que decían, porque entremezclaban algunas palabras en español. Resultó que estaban hablando una lengua indígena. Sospecho que era nahuatl, pero bien podría haber sido otra cosa. Me impresionó: es gente que maneja inglés y una lengua indígena. El español queda relegado a tercer lugar en sus vidas. Esos son los hijos de los migrantes.
Esta semana ha sido relativamente productiva. Me publicaron la reseña de Dave Matthews en el sitio de Virgin. Mi crónica del 11 de septiembre finalmente salió en Nexos. Acabo de mandar dos notas a LifeBoxSet. Espero que las suban en las próximas horas.
En cuestiones escolares, estoy trabajando en el reportaje para mi clase de RW1, que es por mucho lo que más trabajo me cuesta.
No es que no me esfuerce con los otros textos, pero en RW1 todos mis textos son analizados con lupa. Cada frase que escribo la pienso mínimo tres veces, y trato de ver qué le encontrará mal el profesor. Lo frustrante es que el texto jamás será perfecto. Sé de qué se quejará, pero hay veces que no lo puedo evitar. ¿Se entiende lo que digo? El reportaje a este nivel no es mi especialidad y probablemente nunca lo sea. Conozco mis límites. Y creo que estoy contento con eso: hago lo mejor que puedo, a sabiendas que igual regresará la corrección en rojo. Pero mientras no diga que el texto está mal porque soy flojo, puedo vivir con ello.